La vanidad que todos tenemos dentro

¿Por qué será que sin darnos cuenta nos mostramos vanidosos ante cada paso que damos en nuestra vida?

No permitas que te domine la vanidad, pues ella conduce a la soledad, intenta no sentir envidia por los logros de tus amigos, acepta tus virtudes y triunfos con modestia, y te sentirás a gusto contigo mismo. Suerte con vida.

La vanidad es una manifestación de la soberbia y la arrogancia. La persona vanidosa se siente superior al prójimo, ya sea desde un punto de vista intelectual o físico. El vanidoso no duda en destacar su supuesta capacidad cada vez que puede, menospreciando al resto de la gente.

En este sentido, la vanidad encubre un sentimiento de inferioridad y el deseo de ser aceptado por el otro. Al hacer gala de sus virtudes, el vanidoso intenta demostrar que no es menos que nadie (lo que en realidad siente) y espera el aplauso y la admiración de quienes le rodean.

Para la teología cristiana, la vanidad hace que el hombre sienta que no necesita a Dios. Se trata de una especie de auto-idolatría: el vanidoso rechaza a Dios ya que se tiene a sí mismo. La vanidad, de hecho, es uno de los pecados capitales (ya que engendra otros pecados).

Concretamente podemos establecer que siete son los pecados capitales, los vicios que estipula el Cristianismo que deben ser evitados pues son contrarios a la moral de esta religión: la lujuria, la gula, la avaricia, la pereza, la envidia, la ira y la mencionada vanidad o soberbia.

Más exactamente podemos decir que aquella última, al igual que el resto de los citados pecados, se asocia a un demonio muy en concreto. En este caso se relaciona con Lucifer, que es el nombre que recibe el ángel caído. Se trata de aquel ángel que contaba con una gran belleza y una maravillosa sabiduría pero que, movido por su soberbia, se vio arrastrado a los infiernos donde se convirtió así en Satanás.

Una buena forma de comprender qué es la vanidad se encuentra en el mito de Narciso. La versión más conocida de esta historia señala que Narciso era un joven enamorado de sí mismo. Un día, al ver su hermoso rostro reflejado en un lago, se queda absorto y embelesado, incapaz de apartarse de la imagen. Finalmente Narciso muere (suicidándose, ahogándose o por no poder separarse de su reflejo, según la versión) y en el lugar crece una hermosa flor.

Además de todo lo expuesto tampoco podemos pasar por alto el hecho de que en la actualidad existe una publicación madrileña que lleva por título “Vanidad”. Se trata de una revista que aborda una gran variedad de temas, centrados de manera casi exclusiva en el público femenino.

Image result for la vanidad

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s