Arroz congrí, tradición de fin de año.

Ingredientes
¼ kilogramo de frijoles colorados o bayos
6 tazas de agua
1 ají
1 kilogramo de masa de puerco
2 cucharadas de grasa de puerco
1 cebolla
1 ají
4 dientes de ajo
4 cucharaditas de sal
1 cucharadita de azúcar
¼ de cucharadita de comino
¼ de cucharadita de orégano
½ kilogramo de arroz
60 gramos más o menos de tocino o bacón
6 u 8 dientes de ajo
2 cucharaditas de grasa de puerco

Modo de preparación
Lave los frijoles y remójelos en el agua con un ají desde la noche anterior. Cocínelos en la misma agua del remojo hasta que se ablanden. Separe el agua de los frijoles y mida tres tazas del agua.

Pique la masa de puerco en trocitos y sofríalas hasta que suelten la grasa. Añádale dos cucharadas más de grasa y sofría en ella la cebolla, el ají y cuatro dientes de ajo, todo bien picadito.

Añada los frijoles, las tres tazas de agua de los frijoles, la sal, el azúcar, el comino y el orégano. Cuando comience a hervir añada el arroz ya lavado y déjelo a fuego mediano bien tapado hasta que se ablande.

Al momento de servirlo, sofría el tocino cortado en trocitos pequeñitos en dos cucharadas de grasa hasta que se dore, incorpórele los ajos machacados hasta que también se doren un poquito y viértalo todo sobre el congrí.

Revuelva bien con un tenedor y a la mesa. El arroz debe quedar desgranadito. Da para 8 raciones

20 de mayo y la verdadera historia.

Hace hoy 117 años que, luego de la intervención de las tropas norteamericanas en la guerra de independencia de Cuba contra España y de la derrota de las fuerzas coloniales, el gobierno de los EEUU accedió a retirar sus tropas y permitir la instauración de una República “independiente”, no sin antes imponernos una enmienda en la Constitución, con una Ley aprobada por el Congreso de los EEUU, que les dejaba las manos libres para intervenir militarmente en Cuba, cada vez que sus intereses estuvieran en peligro o cada vez que les viniera en ganas. Seguir leyendo

Para entender a tu enemigo tienes que estudiarlo a profundidad

Una frase tan cotidiana como esta, en ocasiones nos recuerda las enseñanzas del estratega Sun Tzu en su libro “El arte de la guerra”. Pero… ¿Qué tan profundo está dispuesta a llegar Fabiana Rosales, pareja del autoproclamado presidente Juan Guaidó, para conocer a su enemigo?

Lo cierto es que la Licenciada en Comunicaciones decidió estudiar intensamente las filas de las FAES (Fuerza de Acción Especial de la Policía Bolivariana) y terminó conociendo de modo “profundo” a un Teniente Coronel chavista de nombre Rafael Enrique Bastardo Mendoza.

¿Qué diría Guaidó al conocer que su esposa estudia “tan profundamente” las filas de las FAES, a las que él llamó “El brazo armado del régimen de Maduro”? Tal vez debería enfocar su frase para saber si en verdad lo que tiene armado es el brazo.

¿Qué pensaría Trump quien recibió a Fabiana en la Casa Blanca con honores de Primera Dama? Quizás comprendiera como un acto humano que Rosales consuele a Enrique por ser uno de los venezolanos sancionados por EEUU. Deberíamos con todo esto preguntarle a la señora de Juan Guaidó: ¿Qué es eso que tienen los chavistas que su esposo no posee? Pues solo ella, una discípula probada de Sun Tzu, puede poseer este conocimiento después de cumplir con el precepto de que “para entender a tu enemigo tienes que estudiarlo a PROFUNDIDAD”.

El despertar

Cuando la vida pasa y los años nos recuerdan lo viejo que somos, suele venir a nuestra mente el pensamiento: lo que nos queda es ser fieles a nuestras convicciones. Aún cuando los días, las horas y los minutos nos hacen sonreír por una memoria que dábamos por perdida, la vida cobra un sentido diferente. Es por eso que las sensaciones se vuelven utopías. Es por eso, que refrescarse el rostro con agua de manantial es la manera más natural de percibir el presente. Porque cuando no se tiene nada en que pensar y muy pocas cosas para hacer, los sueños se tornan en realidades y escribir para mí se convierte en un anhelo perenne, donde la grandeza está en saber que los días pueden pasar con mayor rapidez o no; lo que nunca debe pasar es la felicidad de estar vivo, es tener la oportunidad de disfrutar lo que uno hace y soñar, ya que a través de los sueños se alcanza la realidad.

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Cuando eres cubano

El cubano es un ser humano

Distinto en cada sentido,

Ríe cuando está afligido,

Baila aunque no sepa,

Y se traza cada meta

Que para otro es imposible.

El cubano es inconfundible,

Por la risa, el hablar y el sabor,

El cubano no tiene color,

No discrimina por raza

Porque es un ajiaco que enlaza

A todo al que le dice ¨mi hermano¨,

Te brinda siempre su mano,

Su casa y te invita a su mesa

Y te brinda con gentileza,

Todo lo que el mismo tiene.

El cubano no se detiene,

Ni cree en frontera alguna,

Ha pisado hasta la Luna!!

Y en el Everest tocado la nieve.

El cubano sale cuando llueve

Para jugar al ¨cogido¨

Y si escampa al escondido,

Pues hace lo que quiere.

Un ¨Que bolá acere!!!¨

Se oye en casi todo el mundo

Pues su alegría viene de lo profundo

Junto al estrechón de su mano

Por eso no lo dudo ni un segundo

Cuando afirmo YO SOY CUBANO!!!

Guaidó y la competencia de mentiras

Hay una popular guaracha cubana que en su estribillo picaresco dice: … ‘‘pá decir mentiras y comer pescáo, hay que tener cuidáo…’’  y parece ser que al tal Juan Guaidó, Diputado a la Asamblea Nacional en desacato y autoproclamado Presidente de Venezuela, se le fueron las zapatillas del pudor y en una entrevista que ofreció a un presentador de la tele-emisora Rusa Rusia Today (RT), sin el menor recato disparó una ristra de falsedades que batió el record Guinnes de las mentiras, desbarató del guayamometro y se coronó como el Rey de los embrollos.

Debo reconocer que nunca en mi vida había escuchado las guanajadas que soltó ese títere del pelele Leopoldo López, protector en la sombra del aludido, quien a su vez es un fantoche de los titiriteros que radican en Washington. Este bufón se ajusta a medias a la máxima expresada por un conocido escritor de la América nuestra quien sentenció: se necesita dos años para aprender a hablar y 60 para aprender a callar.

Sin dudas que aprendió a hablar pero últimamente ha tenido la prerrogativa de mantenerse callado no lo ha hecho y cayó… de cabeza en el abismo de la autosuficiencia, en la entrevista que le brindó al periodista de RT. Podría decirse que el susodicho carcamán es muy joven, pero sería una ofensa para los jóvenes venezolanos, porque allí en Venezuela hay millones de jóvenes responsables, que han aprendido el arte de hablar bien y con propiedad cuando hay que defender a la patria y callar, cuando se requiere callar.

Lo dije al principio y lo repito: cuando se dicen mentiras o cuando se come pescado, hay que tener mucho cuidado, porque se puede uno atragantar y a estas alturas del partido el tal Guaido (o como dice su mentor Trump) Guaidó, ya tiene una espina atravesada en el guagüero y unas cuantas más ensartadas casi a la salida del tacto digestivo y eso, además de incomodo es sumamente delicado… para él

Así no quiero amor